El Aston Martin DB5 se ha consolidado como uno de los símbolos más emblemáticos de James Bond, reafirmando su estatus con reapariciones recientes en Spectre y No Time to Die. Esta es la historia detrás del "auto más famoso del mundo".
Aunque asociamos de inmediato la elegancia y las frases de Bond con este vehículo, en realidad no debutó sino hasta la tercera entrega de la franquicia. Sin embargo, su impacto fue tal que estableció una regla no escrita: el agente 007 siempre debe conducir un auto británico de alto nivel, equipado con tecnología inverosímil.
Antes de la llegada del DB5, otras marcas tuvieron protagonismo en pantalla, estableciendo la línea de clase que definiría al personaje:
Dr. No: Vimos un Chevrolet Impala 1961 y un Chevrolet Bel Air 1957. Sean Connery también condujo un Ford Consul Mk. II 1959 y un estilizado Sunbeam Alpine 1961.
From Russia With Love: Aparece un Bentley 3.5 Litre 1938 (el primero preparado por Q para el campo) y un Rolls-Royce Silver Wraith 1958, iniciando la tradición de incluir marcas de lujo extremo.
Fue en la tercera cinta de Sean Connery donde el Aston Martin DB5 1964 se convirtió oficialmente en el auto del agente secreto. Para la producción se adquirieron cuatro unidades:
Chasis DP/2161/1: Modificado por el experto en efectos John Stears para instalar todos los gadgets reales vistos en la película.
Chasis DB5/1486/R: Utilizado para secuencias de persecución (originalmente sin gadgets, aunque se le instalaron tras el estreno para fines promocionales).
Autos de promoción: Uno se encuentra en el Museo Louwman (Países Bajos) y el otro fue subastado a un comprador anónimo por 6.4 millones de dólares en 2019.
Dato curioso: Ian Fleming originalmente imaginó a Bond en un DB Mark III, pero la producción cambió de idea gracias a una petición de Stears, logrando que Aston Martin cediera el modelo DB5 antes de su lanzamiento comercial.

Tras causar sensación en la Feria Mundial de Nueva York de 1964, las ventas de Aston Martin se dispararon y el vínculo con Bond se selló permanentemente en Thunderball. El auto ha regresado en múltiples eras:
Era Pierce Brosnan: Aparece como su auto personal en GoldenEye, con breves cameos en Tomorrow Never Dies y The World is Not Enough.
Era Daniel Craig: * En Casino Royale, Bond se lo gana al villano Alex Dimitrios en una partida de cartas.
En Skyfall, regresa con sus placas originales para celebrar los 50 años de la saga, siendo destruido en el clímax.
En Spectre, Q lo reconstruye y Bond se lo lleva al final de la cinta.
En No Time To Die, el auto vuelve para cerrar el ciclo de Craig, demostrando que su leyenda seguirá viva en el futuro.
