Alrededor de la mitad de la parrilla de la Fórmula 1 salió a pista este lunes con la nueva generación de monoplazas para 2026, lo que dio lugar a una amplia variedad de primeras impresiones.
Más allá de algunas breves salidas previas en "días de filmación", el primer día del shakedown de cinco jornadas en Barcelona fue la primera oportunidad real para que los pilotos pusieran a prueba la flamante generación de 2026. Siete de los once equipos rodaron en el debut; Williams se vio obligado a ausentarse por no tener su coche listo, mientras que Aston Martin trabaja contrarreloj para rodar al menos dos de los tres días permitidos.
Aunque no hubo tiempos oficiales en este test a puerta cerradas, de forma extraoficial Isack Hadjar (Red Bull) fue el más rápido, seguido por George Russell (Mercedes) y Franco Colapinto (Alpine). Por su parte, Esteban Ocon fue el más productivo, completando una distancia superior a la de dos Grandes Premios, lo que sugiere que la fiabilidad inicial fue mejor de lo esperado.

La valoración más elogiosa fue para el Mercedes W17. El joven Andrea Kimi Antonelli, quien completó la jornada completa, se mostró optimista:
"Todavía llevará tiempo probar todos los modos (adelantamiento, override), es diferente. Pero el coche es agradable, muy lindo de manejar. La unidad de potencia requiere un poco más de gestión, pero es totalmente realizable", afirmó Antonelli, destacando que la manejabilidad del motor Mercedes —una de las grandes incógnitas— parece ser muy buena hasta ahora.
George Russell, quien tomó el relevo por la tarde, coincidió: "Son bastante diferentes para nosotros, pero una vez que lo entiendes, manejarlos resulta bastante intuitivo. Es disfrutable estar al volante".
Esteban Ocon, ahora en Haas, calificó la carga de trabajo en el habitáculo con el motor Ferrari como "muy complicada":
"Es muy diferente y complejo. Tuve la suerte de hacer mucho simulador antes, así que estamos preparados, pero será un reto para todos".
Por otro lado, el debutante de Audi, Gabriel Bortoleto, minimizó el impacto del cambio radical:
"Es muy diferente, pero no de otro mundo. Siento que estos coches van a ser más lentos que los de la reglamentación anterior, pero es interesante que la unidad de potencia sea ahora 50% eléctrica. Sales de la curva y sientes muchísima velocidad desplegándose; es muy fuerte".

Franco Colapinto, de Alpine, quien limitó su rodaje a 60 vueltas tras detenerse momentáneamente en pista por precaución, compartió una visión similar a la de Bortoleto:
"Sigue siendo un coche de carreras; necesitas conducirlo rápido dentro del agarre disponible. La técnica cambia un poco, la gestión de la energía y los neumáticos (que son más angostos y pequeños), y tenemos que adaptar nuestra forma de manejar".
Finalmente, Liam Lawson admitió que todavía está aprendiendo a optimizar la primera unidad de potencia desarrollada por Red Bull en colaboración con Ford:
"Siento que hay mucho más que nosotros como pilotos podemos hacer para marcar una diferencia, lo cual es bueno. Por ahora lo principal es la fiabilidad. Tuvimos algunas cositas menores, pero fueron precauciones de seguridad, no problemas reales".
El shakedown en Barcelona continúa este martes, con pronóstico de lluvia. Si el clima lo permite, se espera que los campeones de McLaren y la escudería Ferrari se sumen finalmente a la acción en Montmeló con sus nuevas máquinas.